DERROTAR E INCORPORAR

El haber crecido en un proceso revolucionario
El haber crecido en un proceso revolucionario

Por: Gabriel Villalba Pérez*
Allá por el año 2005, cuando solo tenía 12 años, recuerdo a la perfección la campaña electoral de terror contra el movimiento al socialismo y en especial contra Evo Morales, en ese entonces candidato a la presidencia. Se decía que, de ganar las elecciones Evo Morales, se suprimiría la propiedad privada, que Estados Unidos dejaría de comprar nuestros productos y la cooperación internacional se retiraría cosa que conduciría a una crisis económica y social.
Los sectores empresariales advertían que de ganar Evo Morales las elecciones, su única alternativa seria dejar el país. La campaña mediática fue un bombardeo despiadado cargado de racismo y suposiciones infundadas altamente alarmistas y catastrofistas.
Lo cierto fue que el país se encontraba hastiado de un estado neoliberal caduco incapaz de resolver los graves problemas sociales demandados por la gran mayoría popular. Recuerdo las batallas que derrocaron al régimen neoliberal: La Guerra del Agua el año 2000, cuando tenía 7 años, que se desarrolló en la ciudad de Cochabamba ante la arremetida de un consorcio trasnacional, Aguas del Tunari, que pretendía lucrar aun mas con la población empobrecida, aumentando la tarifa del agua en un 20% y cobrando por todas las instalaciones hechas por la gente. Recuerdo la Guerra del Gas, a mis 10 años, el año 2003 en la ciudad de El Alto, cuando el pueblo salió en defensa de nuestro gas que pretendía ser exportado a precios ínfimos cuando ni siquiera se cubría la demanda interna. Ambas batallas reprimidas policial y militarmente dejaron mártires anónimos que nos permitieron avizorar, creer y seguir luchando por un horizonte diferente al neoliberal.
Recuerdo cuando Evo Morales ganó las elecciones con más del 54% del total de los votos, el nuevo gobierno se planteó la nacionalización de los hidrocarburos, la convocatoria a una asamblea constituyente y políticas de construcción posneoliberal.
Vino el 2008, el golpe cívico prefectural con la toma de instituciones de forma violenta perpetrada por grupos reaccionarios de ultraderecha con tendencias fascistas y racistas en lo que se denominó “La media luna”. Derrotadas esas últimas trincheras de oposición recalcitrante, se promulga el 2009 la Nueva Constitución Política del Estado dando paso al Estado Plurinacional y a la revolución democrática y cultural.
Debemos estar conscientes que en 10 años, 5 fueron de recuperación del estado para los bolivianos, arrebatándolo de los intereses ultraconservadores y neocoloniales de esa derecha reaccionaria anti-patria y anti-pueblo. Y otros 5 años de gestión pública propiamente dicha con un Estado Plurinacional recién consolidado.
Todo este proceso histórico es muchas veces olvidado u omitido por esta nueva generación ultrapolitizada, nacida a la vida política en tiempos de Evo. Se reproduce un circulo vicioso de: Olvido y/o negación de nuestras raíces populares y luchas sociales – creencia de partencia a la burguesía/oligarquía – reproducción de odio racial y/o cultural expresado en una oposición irracional que se opone por oponerse, que no construye ni propone una alternativa de país.
Ahora bien, el desafío de la revolución democrática y cultural debe centrarse en la incorporación de esas capas sociales reticentes al proceso ya sea por desconocimiento, falta de información o simplemente por la ultrapolitización – despolitizadora (un ejemplo es “Calle 7” que es en mi opinión el programa más político porque despolitiza a la juventud, y no hay acto más político que plantearse como objetivo despolitizar).
La base social de este proceso es evidentemente la clase popular y la indígena originaria campesina, pero para ser un proceso totalizante no debe limitarse única y exclusivamente a esta base social. Debemos apartarnos paulatinamente de la vergüenza social característica de la clase popular y empezar a perforar capas sociales que hace 10 años eran impermeables.
Adquiere suma importancia hoy más que nunca la formula Gramsci – Lenin – Gramsci de construcción de la hegemonía en un campo político de superestructuras en constante cambio y donde se debe derrotar al enemigo esgrimiendo las ideas revolucionarias socialistas, los nuevos paradigmas civilizatorios y los logros de este gobierno. En el campo de batalla de las ideas debemos derrotar e incorporar. Tenemos todo para hacerlo, solo hace falta la voluntad.
Haber crecido en un proceso revolucionario, que se fue construyendo poco a poco, con una sedimentación revolucionaria que deviene desde la lucha de nuestros abuelos y nuestros padres sin lugar a duda te hace amar la Patria y lo que se construyendo. Valorar la historia nos devuelve a la esperanza que lo mejor está por venir, que vamos por el camino correcto. Que la lucha es permanente y que se debe enamorar al pueblo todos los días con detalles, con palabras sinceras, con acciones concretas, desde el corazón para llegar a los corazones. Adquiere una mayor validez aquella constante del eterno
comandante Che Guevara: “Si el presente es de lucha, el futuro es nuestro”.
*Es abogado con mención en derecho internacional, militante de la
organización política Generación Evo y conductor del programa televisivo
Sangre Combativa.

DEL NEOLIBERALISMO A LOS DESAFÍOS POSNEOLIBERALES

anti neoliberalismo
Neoliberalismo ¿qué viene después?

Por: Gabriel Villalba Pérez*

Preludio de neoliberalismo
Es de vital importancia para la comprensión del presente trabajo, abordar el neoliberalismo partiendo de una definición clara y precisa. Para tal fin, recurriré
al profesor David Harvey, que en su obra: ‘Breve Historia del Neoliberalismo’ nos presenta este fenómeno como aquella teoría política-económica tendiente a la promoción empresarial privada, la desregularización económica estatal y el abandono de las políticas sociales públicas a ser remplazadas por iniciativas de carácter privado mercantil. El neoliberalismo implica reducir el Estado a un mero gendarme y promotor del “libre mercado”, extirpándole paulatinamente su condición natural de actor principal de desarrollo.
Paradigmáticamente la historia nos demuestra que las políticas neoliberales nunca pudieron ser implementadas en tiempos normales. Para ser aceptadas, requirieron de acontecimientos traumáticos o catastróficos, de momentos de confusión y desconcierto en la población. Así lo explica Milton Friedman en su libro ‘Capitalism and freedom’, “Solo una crisis —real o percibida— da lugar a un cambio verdadero. Cuando esa crisis tiene lugar, las acciones que se llevan a cabo dependen de las ideas que flotan en el ambiente. Creo que esa ha de ser nuestra función básica: desarrollar alternativas a las políticas existentes para mantenerlas vivas y activas hasta que lo políticamente imposible se vuelva políticamente inevitable”. Friedman, precursor del neoliberalismo, admite que sus teorías económicas no serian aceptadas en condiciones democráticas normales, por lo que generar situaciones de crisis extraordinarias es fundamental para la aplicación de las políticas neoliberales.
A modo de ejemplificar lo anteriormente expuesto, remontémonos al golpe militar de Augusto Pinochet en Chile, sin ese quiebre histórico (situación extraordinaria de crisis) el modelo neoliberal jamás hubiera podido ser impuesto en el vecino país, el dictador chileno, adulado del imperialismo norteamericano, adoptó todas las recetas neoliberales. Cual mejor alumno, se encargó de hacerlas cumplir asesinando a sus opositores en un régimen macabro sin precedentes. Otro ejemplo, es el de Margaret Thatcher, que requirió de La Guerra de las Malvinas (condición extraordinaria de crisis) para imponer sus políticas neoliberales planificadas con anterioridad, pero imposibles de aplicar hasta ese momento.
Para Bolivia, el neoliberalismo llegaría en 1985, en junio de ese año se celebraron las elecciones, obteniendo la mayoría de los votos (28,57%) el ex dictador Hugo Bánzer. La memoria colectiva era tan frágil y al estar viviendo una situación económica hiperinflacionaria, el pueblo olvidó los centros mineros militarizados, las torturas, desapariciones y asesinatos de la época dictatorial terrorífica de Banzer, el pueblo terminó votando con la mano en el bolsillo estrujando papel moneda que no valía nada. El segundo lugar en aquellas elecciones lo obtendría Víctor Paz Estenssoro con un 26,42% del total de los votos. El tercer lugar (y clave para definir al presidente) sería para Jaime Paz Zamora (8,86%). Como ninguno de los candidatos había logrado mayoría absoluta le tocó al Congreso Boliviano escoger al presidente entre los tres candidatos más votados. El MNR logró los sufragios del MIR y Víctor Paz Estenssoro fue proclamado presidente, asumiendo el 6 de agosto de 1985.
Exacerbando la crisis boliviana de ese entonces con la emblemática frase: “Bolivia se nos muere”, el presidente Víctor Paz Estenssoro presenta el Decreto Supremo No. 21060 que inaugura el neoliberalismo en nuestro país. Se implantaba el bolsín y la flotación del tipo de cambio, se fomentaba y legalizaba la libre contratación flexibilizando los derechos laborales, se liberaban los precios de bienes y servicios, se otorgaban una amplia promoción a la libre e irrestricta importación, políticas neoliberales que llevaran al cierre paulatino de las principales empresas estatales privatizándolas de inicio y capitalizándolas posteriormente.

El Decreto Supremo No. 21060 eliminó la hiperinflación a costa de dejar sin trabajo y sin futuro a 30.000 familias mineras. La “relocalización” fue la medida de despido masivo más radical en toda la historia de nuestro Estado hasta nuestros días.
El anti-neoliberalismo
Las políticas neoliberales tan impopulares y repudiadas por su carácter anti- pueblo fueron combatidas desde su implementación. Así tenemos la lucha incansable de la COB, trinchera de resistencia de los trabajadores mineros en particular y de todos los trabajadores oprimidos por las políticas neoliberales en general.
La Marcha por la Vida es, sin lugar a dudas, un hito histórico en la lucha de resistencia al modelo neoliberal. Los trabajadores mineros cohesionados por un instrumento político de movilización como fue la Tesis de Catavi, marcharon de Oruro hacia La Paz exigiendo la abrogación del Decreto Supremo No. 21060, la expulsión del FMI y la cohesión latinoamericano para no pagar la deuda externa adquirida en tiempos dictatoriales. La dirigencia de la Marcha por la Vida, a pocos kilómetros de La Paz, ante un cerco militar, de ametralladoras pesadas y livianas, el constante sobrevuelo de aviones caza, de tanques y tanquetas en el horizonte esperando la orden para abrir fuego; demostró su madurez sindical al no arriesgar innumerables vidas y cedió esa batalla al régimen neoliberal.

La consecuencia fue una situación social extremadamente grave, con un bajo
nivel salarial y alto desempleo. Se produjo un intenso incremento de la economía informal en las principales ciudades que se vieron inundadas por vendedores callejeros, el contrabando se maximizó a la par de la corrupción estatal. La “relocalización” conllevo procesos masivos de migración del occidente al trópico cochabambino y a las grandes ciudades del eje. El movimiento cocalero alimentado por la experiencia sindical y movilizadora de muchos ex – trabajadores mineros, cobró una fuerza que cambiaría la historia del país.
La larga noche neoliberal con actores impulsores de estas políticas como Gonzalo Sánchez de Lozada (como ministro, asesor económico y presidente), Samuel Doria Medina (como asesor económico y ministro) desangraron la economía del país, rifando nuestras empresas estratégicas, reprimiendo al pueblo económica, política y psicológicamente.
Por otro lado, jamás debemos olvidar a los actores de resistencia tal cual lo
fueron la FSTMB y la COB con protagonistas comprometidos con sus bases, el
pueblo y todos los trabajadores bolivianos. Me refiero a Filemón Escóbar y
Edgar (huracán) Ramírez, entre muchos otros dirigentes sindicales.
Pero la lucha anti-neoliberal continuaría hinchada de un compromiso social que
no descansaría viendo a su pueblo sufrir. Así un hito importantísimo contra el
estado neoliberal fue la ‘Guerra del Agua’ el año 2000, bajo la presidencia de
Hugo Banzer Suarez. Insurrección popular contra el incremento de un 20% en
la tarifa del agua, servicio básico universal que había sido capitalizado; el consorcio “Aguas del Tunari” pretendía lucrar aún más con una población pobre
donde el servicio era deficiente y no llegaba a las comunidades y poblaciones
periféricas, frente a esto los pobladores comunitarios cavaron sus propias
zanjas y fuentes de agua, pero el consorcio privado Aguas del Tunari pretendió
cobrar por todas esas instalaciones hechas por los pobladores, además de
querer agregar un impuesto al agua de lluvia.
Cocaleros del chapare, juntas vecinales, campesinos, estudiantes y toda la
población cochabambina, pagando con un centenar de heridos reprimidos por
el estado, lograron la revocatoria del Decreto Supremo No. 25413 de concesión
al Consorcio Aguas del Tunari y de la Ley No. 2029 que cedía todos los
derechos de establecimiento de costos sobre recursos hídricos a dicho
Consorcio.
Este hito revolucionario histórico sedimenta las bases de nuevos liderazgos
políticos de corte anti-neoliberal. Participaron de esta insurrección figuras
políticas actuales, que mas que protagonistas, lograron ser y hacerse forma
multitud, estoy hablando de luchadores sociales de la talla de Evo Morales Ayma (actual presidente del Estado Plurinacional de Bolivia) y René Orellana (ex ministro de planificación del desarrollo) entre muchos otros.
Otro episodio de la lucha anti-neoliberal sin duda de suma importancia para
entender nuestra actual coyuntura política fue la ‘Guerra del Gas’ el año 2003.
Insurrección contra la decisión gubernamental de exportación de gas sin
abastecer el mercado interno y a un precio ínfimo, acorralados los intereses
gubernamentales aliados a los transnacionales; en octubre de ese mismo año,
contra un presidente que personificaba el neoliberalismo y había decidido
asesinar al pueblo militarizando el Alto y la sede de gobierno, tras la lucha en
las calles con muertos y heridos Gonzalo Sánchez de Lozada huye del país
para renunciar posteriormente. Tras la ‘Guerra del Gas’, derrotados ya los
intereses transnacionales; convocar a nuevas elecciones; nacionalizar los
hidrocarburos; convocar a una asamblea constituyente y una construcción
posneoliberal de los bolivianos para los bolivianos; se avizoraban como los
objetivos de un horizonte irrenunciable.
El posneoliberalismo
Tras la asunción de Evo Morales como presidente, personificación de la acumulación revolucionaria histórica, de todas las luchas anti-neoliberales, de la Bolivia india y excluida (ganando las elecciones con un 54% del total de los votos, terminando con la democracia pactada y el cuoteo político). Vivimos la violencia de grupos fascistas el 2008 con el golpe cívico prefectural. Estos grupos financiados por la oligarquía alejada del poder, recurrieron a la toma de instituciones de forma violenta, esa esencia anti boliviana se denominó “La media luna”. Derrotadas esas últimas trincheras de oposición recalcitrante, se promulga el 2009 la Nueva Constitución Política del Estado dando paso al Estado Plurinacional y a la revolución democrática y cultural.
Debemos estar conscientes que en 10 años, 5 fueron de recuperación del
estado para los bolivianos, arrebatándolo de los intereses ultraconservadores y neocoloniales de esa derecha reaccionaria anti-patria y anti-pueblo. Y otros 5 años de gestión pública propiamente dicha con un Estado Plurinacional en plena consolidación, deconstruyendo aún viejas estructuras del estado republicano.
Desafíos posneoliberales
La base política social de este proceso es evidentemente la clase popular y la
indígena originaria campesina, pero para ser un proceso totalizante no debe
limitarse única y exclusivamente a esta base social. Debemos apartarnos
paulatinamente de la vergüenza social (esa de la que nos habla Pierre Bourdieu) característica de nuestra clase popular y empezar a perforar capas sociales que hace 10 años eran impermeables.

Adquiere suma importancia hoy más que nunca la formula Gramsci – Lenin – Gramsci de construcción de la hegemonía en un campo político de superestructuras en constante cambio y donde se debe derrotar al enemigo esgrimiendo las ideas revolucionarias socialistas, los nuevos paradigmas civilizatorios y los logros de este gobierno. En el campo de batalla ideológico debemos derrotar e incorporar.
Me permito parafrasear a la profesora Ana Esther Ceceña cuando en una de sus clases no instaba a trabajar categorías propias de la mano de nuestra rica historia para resignificarla. Desde lo cultural el desafío es la construcción de un horizonte civilizatorio en contraposición al “american way of life” que es la construcción cultural neoliberal.
Principalmente la juventud debe formarse de forma integral con el humanismo
revolucionario del Che Guevara, luchar por ser aquel hombre nuevo. Cada acción nuestra debe ser con el compromiso y la disciplina legados por Lenin. Y fundamentalmente debemos formarnos coherentemente articulando la teoría y
la praxis del intelectual orgánico que a cabalidad lo definió y vivió Gramsci.
Los desafíos posneoliberales son enormes, porque la estrategia geopolítica de
dominación imperial se reconfigura de forma proporcional a los logros de
nuestros procesos. El socialismo se construye con una economía fuerte tal cual
nos enseño el Che, jamás debemos perdernos en esa lección.
Un lastre que cargamos son los funcionarios públicos (ahora “servidores
públicos”), en su mayoría, sujetos inconscientes del momento histórico que
estamos viviendo. Los servidores públicos sin formación política no sirven de
nada, y peor aun los servidores públicos que ni siquiera tienen la predisposición
o el interés de formarse políticamente. Así, estos sujetos no defienden el proceso actual y se avergüenzan de salir a las calles porque son ignorantes de los campos de acción política. No entienden la calle como la entendemos los revolucionarios, como nuestro habitad natural. La identidad política se la debe defiende en todas partes. Acá no nos sirven los tibios, o se es radical o no se es nada.
La sociedad debe reconfigurarse imponiendo los valores de la juventud como
los valores de la nueva sociedad. Nuestro discurso político debe ser reinventado y debemos enamorar al pueblo cada día combatiendo sin misericordia la corrupción, más aun si es dentro de nuestras filas. Se deben fortalecer y promover nuestros liderazgos juveniles para seguir construyendo alternativas posneoliberales con perspectivas innovadoras.
*Abogado con mención en Derecho Internacional, militante de la
Organización Política Generación Evo y conductor del programa
televisivo Sangre Combativa.

CULTO AL CUERPO Y A LA IMAGEN, NARCISISMO REAL Y HEDONISMO VIRTUAL

Cuestión de perspectiva
Como tú te miras no es necesariamente como los demás te miran

 

Por: Gabriel Villalba Pérez*
Mucha gente quizá no conoce el significado de las palabras narcisismo o hedonismo y
puede que a mucha gente la verdad no le importe. Pero ¿Qué pasa cuando esas
palabras y su significado configuran nuestras propias vivencias y los elementos más
fundamentales de nuestra vida cotidiana?
El narcisismo; culto a la imagen, amor por la propia imagen, si bien es parte del
comportamiento humano, llegamos a cierto grado de “desarrollo”, mas bien, anti –
desarrollo humano, que dicho comportamiento narcisista se refleja con la necesidad
imperante de obtener admiración o sobreestima.
De este narcisismo real, pasamos, a la par del desarrollo y todas las herramientas
tecnológicas al “hedonismo virtual”. Primero mencionar que el hedonismo no es más
que la búsqueda del placer, la disyuntiva se genera entonces en: ¿Qué hacer para
obtener placer? y ¿Por qué este hedonismo es virtual?. Dentro del mundo de las redes
sociales (no sé si interpretarlo como un mundo paralelo o una derivación del mundo),
pero constituye un mundo, de eso no hay duda, el placer se manifiesta exaltando y
ostentando la cultura de la imagen y el cuerpo. Este hedonismo es virtual porque se
desarrolla dentro de ese “mundo” de las redes sociales, es decir, que para reproducir
todo este amplio sistema de ilusión y ultra narcisismo son imperativas las redes
sociales.
Una demostración sencilla nos la da el facebook, ya que en esta red social pareciera
que los “likes” y “comentarios” fueran una forma de estimular el placer narcisista en
una persona, pareciera que EL PLACER solo fuera generado y únicamente derivado
por el estimulo al sentimiento ultra narcisista reproducido por las herramientas
imaginarias (imágenes) que conglomera la red social en el 90% de su contenido.
Pareciera que si dentro del “mundo” virtual no eres imagen entonces no eres nada.
Así de forma muy sucinta cualquier lector llegará a la conclusión que este culto al
cuerpo y la cultura de la imagen deben ser constantemente alimentadas por las fotos
narcisistas (y en muchos casos ilusorias) que requieren o funcionan solamente (al
menos aparentemente) con “likes” y “comentarios”. Pues no le basta al individuo
habitante de la red social denotar su constante narcisismo, sino que requiere
inevitablemente del placer que solamente le puede dar su cantidad de “likes” y/o
“comentarios” rankeando de esta forma su “popularidad”.
No es un mal ejercicio el preguntarse de vez en cuando: ¿Cuántos “likes” y/o
“comentarios” necesitarás para sentirte “bien” después de subir tus fotos? Un poco de
reflexión no le cae mal a nadie.
*Abogado, Militante de la Generación Evo, Conductor del programa televisivo
Sangre Combativa.

CRÍTICA AL SISTEMA MUNDO INTERNACIONAL

Por: Gabriel Villalba Pérez
La sociedad actual: ¿conformarse o superarla?

Por: Gabriel Villalba Pérez*
Es casi una aventura utópica pensar en un sistema mundial más justo del que
el orden internacional imperante nos hace creer que tenemos. Debido
principalmente a que tendría que darse en el mundo un estado de shock global
para que surja un nuevo sistema mundial, fue así como surgió la ONU, justo
después de la segunda guerra mundial, cuando el mundo vivía aterrado por la
posibilidad de una nueva catástrofe bélica internacional.
Ante un sistema internacional que regula cuestiones de defensa y de seguridad
(guerra y paz), desarrollo (social y económico) y derechos humanos,
estableciendo un sistema de solución pacífica de controversias (tribunales
internacionales). En los hechos, quienes detentan el poder, tienen la facultad
de aprobar invasiones militares so pretexto de paz, lucha contra el terrorismo y
“seguridad internacional”. Las víctimas, los países no representados o de ser
representados sin poder de decisión o veto a las decisiones del consejo de
seguridad de la ONU (conformado por cinco países). Acciones evidentemente
ligadas a la consolidación de intereses geopolíticos por parte de las potencias e
intereses comerciales controlando y ocupando por ejemplo las reservas
petroleras más importantes del mundo como Afganistán e Irak.
Se prevé la importancia de los principios de igualdad jerárquica de los Estados
(que no se aplica), la soberanía (que es pisoteada día a día) y otros principios
de derecho internacional igualmente vulnerados y violados. Exigibles sólo por
las potencias hacia los demás países a través de imposiciones, chantajes y
sanciones comerciales. Incumplibles si el reclamo es realizado por la
comunidad internacional hacia estas potencias todopoderosas que en si
gobiernan y deciden en el mundo entero con su poder económico, su alta
influencia política, sus amenazas de uso de la fuerza sistematizada al amparo
de su gran poder de tecnología bélica.
Los organismos de opresión propios de este sistema internacional que son una
amenaza terrorista constante para todos los pueblos del mundo son por
ejemplo los más grandes terroristas económicos y financieros que son el Banco
Mundial y el Fondo Monetario Internacional que son ciegos del gran capital y se
dedican a aterrorizar con sus políticas económicas a los pueblos que luchan
por desarrollarse, en realidad no ayudan y se dedican a endeudar a los países
para imponer posteriormente una dependencia económica. El más claro
ejemplo mundial de chantaje económico y como a través del dinero y deudas
se manejan como títeres a los países del mundo. Pero lo que verdaderamente
es un insulto a la dignidad de toda la humanidad y a nuestra propia libertad es
El Consejo de Seguridad de la ONU que no respeta la decisión de todos los
demás países miembros representados en la Asamblea General, una
resolución de la Asamblea General no vale nada frente a una resolución del

Consejo de Seguridad. Se deben suprimir en la organización mundial las
jerarquías entre estados y tomarse decisiones internacionales donde
efectivamente el voto de un país en desarrollo o diminuto sea igual al voto de
una potencia mundial. Donde todos los países tomen las decisiones y todos los
países sean los que decidan el destino del mundo y no así solamente las
potencias bélicas y/o las potencias económicas, el ideal es un sistema mundial
comunitario y no un sistema mundial jerarquizado y supeditado como el que
tenemos ahora.

Entonces tenemos un desarrollo en lo normativo, social y económico a escala
global. Sin embargo todo ese desarrollo cobra precios muy altos para los
países menos poderosos que simplemente deben limitarse a aceptar y aplicar
las políticas internacionales que les imponen las grandes potencias mundiales.
Estas potencias a su vez amparadas por los mismos organismos
internacionales como la ONU a través de su consejo de seguridad. La opresión
económica a los pueblos del mundo a través del Banco Mundial o el Fondo
Monetario Internacional dirigidos por los grandes poderes económicos y
financieros del mundo en opresión a los países en desarrollo que simplemente
no tienen espacio en la lucha económica por el poder entre los grandes
economías del mundo. Cabe recalcar la plutocracia imperante en organismos
como la ONU y Organización Mundial del Comercio ya que con dinero se
maneja el mundo y es así como los países que más aportan económicamente a
las Naciones Unidas manejan realmente el mundo e imponen sus políticas
internacionales.
*Abogado, militante y conductor de Sangre Combativa TV.

CICLOS K’ASAS

Ciclos K'asas
Aún muchas cosas por hacer

@GaboVillalbaP, militante de la Generación Evo, conductor de Sangre Combativa.
Si entendemos los ciclos como el desarrollo de acontecimientos que completan
un todo, podemos advertir claramente que el continente, como un todo, en su
cohesión política ideológica se encuentra incompleto, esta k’asa, faltan países-
pedazos para alcanzar y completar aquel anhelo de nuestros libertadores,
materializar aquella Patria Grande.
Queda en evidencia la incoherencia de hablar sobre los “ciclos” o “fin de ciclo”
porque jamás se completó un todo-continental. Ciertamente, el Fin de Ciclo, es
es un debate artificial propuesto desde los grandes emporios mediáticos que
generan la agenda discursiva en nuestros países, con una lectura histórica muy
forzada y mañosa. Muchos de nosotros, como revolucionarios, asumimos ese
falso debate como verdadero y solamente nos limitamos a responder en lugar
de desestructurarlo desde sus cimientos como intento hacerlo en el presente
artículo.
Entiendo y explico un primer falso “ciclo” en aquella cohesión ideológica política
histórica en nuestro continente liderada por actores políticos sui generis,
particularísimos como Chávez, Lula, Correa, Evo, Kirchner. Lideres
emblemáticos que despertaron una nueva esperanza en el continente y
gestaron en sus países verdaderas luchas de liberación que se materializaron
en los denominados Gobiernos Progresistas. Sin embargo, a pesar de múltiples
esfuerzos estas revoluciones jamás llegaron a articular un todo-continental. Los
países-pedazos contra revolucionarios, que jamás se sumaron a la visión de
Patria Grande fueron Chile y Colombia; Perú y Paraguay con ciertas
particularidades poco contribuyeron. Por lo cual hablar de un ciclo completo de
gobiernos progresistas en el continente sudamericano es faltar a la verdad
histórica.
Como revolucionarios estamos conscientes que los gobiernos progresistas y
esa coincidencia histórica anteriormente mencionada representó un intento
digno, importante y furioso para empoderar a las clases populares y
autogobernarnos, una “Primera Oleada” como explicó elocuentemente el
compañero Álvaro García Linera en la conferencia: La Restauración
Conservadora y Nuevas Resistencias desarrollada en Argentina. Seguramente
vendrá una segunda oleada, una tercera y las que tengan que venir para dejar
de estar k’asa y alcanzar realmente ese ciclo socialista en la totalidad de
nuestro continente.
Siendo que ya demostré la incoherencia de la terminología “ciclo” cabe analizar
lo que políticos conservadores aliados con los medios hegemónicos de
comunicación presentan a la opinión pública como: “El Fin de Ciclo”.

¿De qué ciclo están hablando? ¿Qué nuevo ciclo proponen? Toda la teoría
política de la oposición liberal continental asumió en su paranoia un ciclo
inexistente, su lectura obvio que esta primera oleada de gobiernos progresistas
populares estuvo todo el tiempo k’asa por lo cual jamás conformó un ciclo. Si
jamás existió un ciclo que abarco a la totalidad del continente y sí una primera
oleada, esta no puede tener final ya que vendrán todas las oleadas que tengan
que venir para completar el todo-continental socialista. Pero esta oposición a la
autodeterminación popular en Venezuela, Argentina, Brasil demuestra, no solo
una pésima lectura política e histórica, sino que plantea un “nuevo ciclo” que no
es para nada nuevo, plantea la vuelta al neoliberalismo. Si el ciclo del todo-
continental socialista estaba k’asa; a esta idea del “nuevo ciclo” neoliberal no le
falta uno o dos países-pedazos para terminar de armarse, le falta aún todo para
completarse.

CHILE APRENDIÓ DE BOLIVIA

Bolivia y Chile pueblos hermanos
Mural de la integración

Por: Gabriel Villalba Pérez*, @GaboVillalbaP
Desde 1978 Bolivia y Chile no tienen relaciones diplomáticas, mantienen las
más amplias relaciones consulares, comerciales, económicas, culturales,
turísticas y políticas. Sin embargo, en toda la historia del último siglo jamás se
había irrespetado de tal manera por ningún gobierno de la región a un Ministro
de Relaciones Exteriores, como se hizo con el hermano canciller David
Choquehuanca en Chile.
El Tratado de Paz y Amistad de 1904 que suele ser recurrentemente citado y
enarbolado por las autoridades chilenas en lo que respecta a su política
internacional con relación a Bolivia fue y es constantemente trasgredido e
incumplido en perjuicio de los comerciantes, empresarios y trasportistas
bolivianos. Este Tratado, prevé la construcción de un ferrocarril Arica – La Paz
(cláusula incumplida por Chile); la concesión de créditos para el desarrollo
comercial boliviano en los puertos del pacífico (segunda cláusula del Tratado
incumplida por Chile); el compromiso de libre tránsito y exención de impuestos
asegurando el acceso boliviano hacia los puertos (incumplimiento histórico
flagrante y continuado por parte de Chile en perjuicio de Bolivia).
Las relaciones bilaterales entre Chile y Bolivia alcanzaron acuerdos
económicos importantes como el Ace 22, que es el acuerdo de
complementación económica entre Bolivia y Chile en el marco de la ALADI
(Asociación Latinoamérica de Integración), entre otros acuerdos bilaterales. Sin
embargo, se denunció constantemente por parte de nuestros trasportistas,
comerciantes y empresarios el incumplimiento de diversas cláusulas del
Tratado de 1904 y otros Instrumentos Jurídicos Internacionales vigentes que
repercuten de forma negativa en las actividades comerciales bolivianas en el
vecino país.
Es así, que en reiteradas ocasiones se expresó el malestar por estos
constantes atropellos y solicitó explicaciones al gobierno chileno a través de
diversas notas verbales enviadas por nuestro Ministerio de Relaciones
Exteriores sin brindarse ningún tipo de solución efectiva por parte del gobierno
chileno.
El estado boliviano toma la decisión de visitar el vecino país para comprobar
estas denuncias de abusos y malos tratos, además de incumplimientos de la
normativa internacional vigente entre Chile y Bolivia, lo hace a través de una
comisión encabezada por el Ministro de Relaciones Exteriores, el Presidente de
la Cámara de Senadores y la Presidenta de la Cámara de Diputados. Son
detenidos en los puestos fronterizos por seis horas, intimidados, humillados,
irrespetados sin considerar su condición de máximas autoridades políticas.
Sufrieron el mismo trato discriminatorio, prepotente, abusivo al cual son

constantemente sometidos nuestros nacionales en el vecino país,
comprobando así la veracidad de las denuncias.
Tras este accionar Chile toma recaudos para que nunca más se compruebe la
verdad que tantos años ocultaron, elimina la preferencia de visas diplomáticas,
demostrando una vez más la hostilidad de su política internacional con relación
a Bolivia.
Chile, el país que mantiene su frontera con Bolivia minada; heredero de la
constitución del dictador Pinochet; que realiza ejercicios militares conjuntos con
el ejército norteamericano; que instaura bases militares en su frontera; de los
puertos privatizados; aprendió lo que es estar al lado del pueblo, amar a la
Patria y velar por nuestros coterráneos, aprendió lo que es la Diplomacia de los
Pueblos de un país pacifista que se dignifica en todo el mundo, aprendió de
Bolivia.
*Abogado con mención en Derecho Internacional, militante de la
Generación Evo y conductor del programa televisivo Sangre Combativa.